Procesamiento de la Escena del Crimen: Metodología Científica de Campo

Conoce los pasos metodológicos rigurosos para el abordaje de la escena del crimen, desde la preservación hasta el embalaje de indicios.

7/15/20265 min read

people sitting and standing inside building with numbers on floor
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Introducción

El lugar de los hechos, conocido técnicamente como la escena del crimen, constituye la fuente primaria, más pura y perecedera de información con la que cuenta el investigador forense. Cada partícula de polvo, mancha biológica o huella dactilar localizada en este espacio físico representa una pieza potencial del rompecabezas delictivo. Sin embargo, la utilidad de estos indicios depende por completo de la rigurosidad y el orden metodológico con el que sean tratados desde el primer instante.

Un abordaje empírico, desordenado o carente de protocolo destruye de manera irreversible la evidencia física, impidiendo su posterior análisis en el laboratorio y anulando su validez en un proceso judicial. Por ello, la criminalística de campo ha desarrollado una metodología estricta y secuencial que transforma la búsqueda empírica en un procedimiento científico estandarizado.

1. Protección, Preservación y Observación del Lugar

El primer paso de la metodología científica en el campo es la protección y preservación del lugar de los hechos. Esta tarea, que generalmente inicia el primer respondiente policial y consolidan los peritos, consiste en delimitar físicamente la escena mediante el uso de cintas de acordonamiento, barricadas o guardias de seguridad. El objetivo primordial es congelar la escena para evitar la pérdida, alteración, adición o contaminación de los indicios por parte de curiosos, familiares, periodistas o incluso de los propios cuerpos de emergencia. Una vez asegurado el perímetro, se establece una ruta única de entrada y salida para el equipo forense.

Posteriormente, se procede a la observación sistemática de la escena. Este paso no consiste en una mirada casual, sino en un examen visual minucioso y planificado de la zona. Para garantizar que no quede un solo rincón sin revisar, los peritos emplean métodos de búsqueda específicos adaptados a la geografía del terreno.

En espacios abiertos, se suele utilizar el método de franjas o líneas, donde los investigadores caminan en paralelo buscando evidencias, o el método de cuadrantes, que divide el terreno en zonas detalladas. En espacios cerrados, el método de espiral —que va desde la periferia hacia el centro o viceversa— o el método de abanico son los más recurrentes. La elección del método asegura que la búsqueda sea exhaustiva y no quede sujeta al azar.

2. Fijación de la Escena: El Registro Histórico Inalterable

Una vez localizados los indicios, es imperativo realizar la fijación de la escena antes de tocar o mover cualquier objeto. La fijación es el conjunto de técnicas utilizadas para registrar formal y perennemente el estado, ubicación, orientación y características de la escena y de cada uno de sus componentes individuales. Este registro es el que permitirá a los jueces y analistas reconstruir mentalmente el lugar meses o años después de ocurridos los hechos. La criminalística emplea cuatro métodos complementarios para lograr una fijación impecable:

La fijación escrita consiste en una descripción narrativa, detallada y cronológica que va de lo general a lo particular, especificando las condiciones ambientales, la distribución del espacio y la ubicación exacta de cada hallazgo.

La fijación fotográfica actúa como el testimonio visual del lugar; se realiza mediante tomas de vistas generales para ubicar la escena en su entorno, vistas medias para relacionar los indicios entre sí, acercamientos para mostrar las características individuales del indicio y grandes acercamientos que emplean un testigo métrico para registrar la escala real del objeto.

La fijación planimétrica complementa a las anteriores mediante el dibujo de croquis y planos a escala que registran las medidas exactas del lugar y la distancia matemática entre los indicios y puntos de referencia fijos como paredes o postes. Finalmente, la fijación videográfica aporta dinamismo, permitiendo registrar la tridimensionalidad del espacio y la secuencia lógica del hallazgo.

3. Levantamiento, Embalaje y Etiquetado de los Indicios

La fase operativa final de la metodología de campo es la recolección física de las evidencias, un proceso delicado que exige la máxima precaución para evitar la contaminación cruzada o la degradación física del material sensible significativo. El levantamiento de cada indicio debe realizarse de forma individual, utilizando herramientas y guantes estériles adecuados para cada tipo de sustancia u objeto. Por ejemplo, los proyectiles deformados se recogen con pinzas con punta de goma para evitar rayar sus estrías, mientras que los fluidos biológicos húmedos se recolectan con hisopos estériles.

El embalaje es la técnica de empaquetado diseñada específicamente para proteger y preservar la integridad física y química de cada indicio durante su transporte al laboratorio. Los materiales biológicos como la sangre o el semen deben embalarse en bolsas de papel o cajas de cartón que permitan la transpiración y eviten la proliferación de hongos que destruirían el ADN. Los objetos con huellas dactilares latentes se sujetan de zonas no operativas y se fijan a soportes rígidos para evitar la fricción.

Cada paquete sellado debe acompañarse de su respectiva etiqueta de identificación, que contiene datos esenciales como el número de carpeta de investigación, la fecha y hora de recolección, el nombre del perito, el número de indicio asignado y una descripción breve del contenido. Con este etiquetado, el indicio queda formalmente registrado para ingresar al flujo de la cadena de custodia.

Conclusión

La metodología de la investigación en el lugar de los hechos es el pilar que sostiene la validez de la prueba pericial. Desde el acordonamiento inicial hasta el sellado del último embalaje, cada acción realizada por el criminalista de campo debe estar guiada por la ciencia y la técnica. Ignorar un solo paso de este protocolo sistemático puede traducirse en la pérdida irremediable de una prueba crucial o en la desestimación de la evidencia en el juicio oral por sospecha de contaminación. La disciplina y el rigor en el procesamiento de la escena son, en última instancia, las garantías que aseguran que los indicios recolectados en el lodo, el asfalto o una habitación cerrada se transformen en verdades científicas irrefutables dentro de un tribunal.

Referencias Bibliográficas (Nivel Forense)

● Montiel Sosa, Juventino: Criminalística de Campo — Texto guía de referencia que describe detalladamente los métodos de búsqueda, fijación y recolección de indicios en diversos escenarios.

● Lee, Henry C. & Pagliaro, Elaine M.: Henry Lee's Crime Scene Handbook — Manual internacional especializado en la preservación de la escena del crimen y la aplicación de protocolos científicos de campo.

● Fisher, Barry A. J.: Techniques of Crime Scene Investigation — Literatura científica fundamental sobre el procesamiento forense de evidencias físicas y la prevención de la contaminación en la escena.

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